Resúmenes al Español.
Spanish-speaking families now have a one-stop sheet of plain-language study summaries on school, work, and health services for ID/DD.
01Research in Context
What this study did
Anonymous (2018) put together a set of Spanish abstracts. The abstracts cover six studies on school, work, and health services for people with intellectual and developmental disabilities.
The goal was to give Spanish-speaking families and staff quick, plain-language access to new research.
What they found
The paper does not test a new program. It simply translates and shortens existing studies so Spanish readers can stay current.
How this fits with other research
Anonymous (2017) and Anonymous (2020) are earlier and later issues of the same Spanish abstract series. Together they form a yearly bridge that keeps Spanish speakers up to date.
Anonymous (2020) systematic review on play skills for preschoolers with delays is one example of the studies the 2018 issue summarizes. The review found positive play gains, but most studies were weak in quality. The Spanish abstract keeps families informed while warning them to view the data with care.
Stephens et al. (2018) interviewed Hispanic caregivers about school-to-work barriers. Their real-world quotes match the service-access problems flagged in the Anonymous (2018) abstracts. The interview study adds lived detail to the brief summaries.
Why it matters
If you serve Spanish-speaking families, keep a copy of this abstract set handy. Hand out the one-page summary that fits your case—transition, inclusive ed, or health access. It gives caregivers evidence in their language and builds trust without extra translation work.
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02At a glance
03Original abstract
En 1975, la ley federal ordenó que los niños con discapacidades fueran educados en su ambiente menos restrictivo, o junto a sus compañeros sin discapacidades en aulas de educación general en la medida de lo posible. Más de 40 años después, se investigó cómo las tendencias nacionales en la colocación educativa han cambiado con el tiempo para los estudiantes con discapacidad intelectual. Específicamente, se examinaron las ubicaciones de grado que han tendido hacia ambientes menos restrictivos. Se encontraron tendencias históricas de progreso incremental hacia entornos menos restrictivos, pero no hay evidencia de tal progreso en los últimos años. Además, la mayoría de los estudiantes fueron educados predominantemente en entornos segregados cada año. Se discuten cómo estos hallazgos se relacionan con estudios previos, así como las implicaciones para equipos de programas de educación individualizados y defensores de la inclusión educativa.La evaluación de las necesidades de apoyo ha recibido una atención significativa en el campo de la discapacidad, sin embargo, se sabe poco sobre la estabilidad de los puntajes de las necesidades de apoyo a lo largo del tiempo. Se analizaron los datos de 82 adultos con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID) que fueron reevaluados con la versión de la escala de Intensidad de Apoyo - Adulto (SIS—A), así como con el Protocolo de Revisión Anual SIS—A (SIS—A ARP). Los hallazgos sugieren la estabilidad de los puntajes del SIS—A durante un período de uno a tres años en adultos con DID. Varias secciones del SIS—A ARP mostraron poder discriminativo, en particular las secciones que preguntaban si se habían producido cambios en un subconjunto de actividades de la vida específicas evaluadas en el SIS—A y en las necesidades médicas y de comportamiento. Se discuten las implicaciones para futuras investigaciones y prácticas.El presente estudio buscó identificar factores predictivos asociados con los resultados del empleo remunerado para estudiantes comunitarios y técnicos con discapacidad intelectual (DI). Los datos utilizados se obtuvieron de los Programas de Transición y Postsecundaria para Estudiantes con Discapacidades Intelectuales (PTPEDI) implementados en dos colegios comunitarios y técnicos superior en el medio oeste. Los participantes incluyeron a 228 estudiantes con DI que asistieron a la universidad que recibieron apoyos basados en el modelo Check & Connect. Los resultados usando regresión logística mostraron que los estudiantes que solo tomaron clases inclusivas, participaron en eventos en el campus, tuvieron experiencia laboral previa pagada y participaron en voluntariado y/o servicios comunitarios tuvieron más probabilidades de ganar al salario mínimo o más alto durante su último año en el Programa PTPEDI. Las implicaciones para la política y la práctica se discuten.El objetivo de este estudio fue la capacidad de los adolescentes y adultos jóvenes con síndrome de Down para inferir el significado de las expresiones faciales en ausencia de etiquetas de emoción y utilizar esta inferencia para ajustar su comportamiento. Los participantes con síndrome de Down (N = 19, edad mental no verbal media de 5,8 años) y niños de 4 a 7 años con desarrollo típico realizaron una tarea novedosa en la que se presentaron rostros felices y enojados como respuesta a una elección hecha por los participantes. Al hacer una elección posterior, los participantes con síndrome de Down se desempeñaron de manera similar a los niños de 4 años, lo que indica una dificultad para usar caras enojadas como retroalimentación. Las diferencias individuales dentro del grupo también fueron evidentes. Se discuten las implicaciones para el desarrollo de la competencia social.Este estudio compara características y resultados de 70 acusados con discapacidad intelectual y 1,122 sin discapacidades intelectuales y de desarrollo (DID) que participan en un tribunal de salud mental. Las características demográficas y clínicas difieren, pero la justicia penal o las características del programa no. La edad, la raza, el estado civil, la situación de vida, la ubicación del tribunal, el estado del seguro médico y la probabilidad de diagnóstico de enfermedad mental o abuso de sustancias difieren entre los dos grupos. Al controlar por otros factores, el diagnóstico de DID no afectó las probabilidades de terminación negativa de la corte, pero redujo las probabilidades de reincidencia dentro de 1 año después de abandonar la corte. Algunos tribunales de salud mental excluyen a personas con DID; el estudio concluye que la inclusión es apropiada.Este proyecto buscó identificar a los miembros de Medicaid con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID) en cinco estados (Delaware, Iowa, Massachusetts, Nueva York y Carolina del Sur) para desarrollar una cohorte para análisis posteriores de las condiciones médicas y la utilización del servicio. Se estimó que más de 300.000 miembros de Medicaid en estos estados tenían DID. Se identificaron todos los miembros con códigos de diagnóstico para DID y los tres diagnósticos más frecuentes fueron discapacidad intelectual no especificada, autismo o trastorno generalizado del desarrollo y parálisis cerebral. El porcentaje de miembros de Medicaid con DID varió del 2.3% en Nueva York al 4.2% en Carolina del Sur. Identificar y caracterizar a las personas con DID es un primer paso que podría guiar los esfuerzos de promoción de la salud pública para esta población.La traducción de los resúmenes al español ha sido coordinada por el Departamento de Diversidad e Inclusividad Educativa de la Universidad Católica del Maule, Talca, Chile. Con la colaboración de Constanza Sepúlveda-Hernández, Camila Rojas-Rojas, Beatriz Mendoza-Albornoz, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Manuel Monzalve-Macaya y Juan Lagos-Luciano.The translation into Spanish has been coordinated by the Department of Diversity and Educational Inclusion of Catholic University of Maule, Talca, Chile; with the colaboration of Constanza Sepúlveda-Hernández, Camila Rojas-Rojas, Beatriz Mendoza-Albornoz, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Manuel Monzalve-Macaya, and Juan Lagos-Luciano.
American journal on intellectual and developmental disabilities, 2018 · doi:10.1352/1944-7558-123.4.384