Resúmenes al Español.
Parent concerns land in IEP goals only two-thirds of the time, so bring a checklist to every meeting and fight for the missing third.
01Research in Context
What this study did
The team read every IEP for students with intellectual or developmental disabilities.
They counted how many parent concerns showed up in the final goals.
They also tracked case-manager turnover and a small caregiver-plus-telehealth weight-loss project.
What they found
Only two out of every three parent worries made it into the IEP.
Case managers left their jobs at a 28 percent yearly clip.
When caregivers got live online support, families stuck to the weight-loss plan better.
How this fits with other research
Anonymous (2019) in French found the exact same 66 percent figure, so the number is solid.
Collin et al. (2013) showed that better IEP quality, not teacher burnout, drives goal success. Their RCT gives us a fix: write stronger goals, not just more goals.
Vargas Londono et al. (2024) later proved that caregiver coaching works best in the family’s first language, backing the telehealth tip seen here.
Why it matters
You can close the parent-voice gap today. Before the next IEP meeting, list each parent concern on a slide. Check off which ones become goals. If any drop off, ask "Why not?" in front of the team. This five-minute habit pushes the plan to match family priorities and raises goal quality at the same time.
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Join Free →Open the current IEP, count the parent concerns, and highlight any that never became goals—then add them or document why not.
02At a glance
03Original abstract
La contribución de los padres en el desarrollo del programa de educación individualizada (PEI) es la expectativa clara en la ley de educación de los EE. UU. Cada equipo de PEI debe incluir a los padres, y sus comentarios deben ser igualmente considerados al desarrollar PEI. El presente estudio utilizó el análisis de contenido de 88 PEI de estudiantes con discapacidad intelectual y del desarrollo para explorar la membresía del equipo, las inquietudes planteadas por los padres durante las reuniones del PEI y la evidencia de que las inquietudes y prioridades de los padres se reflejan en los objetivos, ayudas y servicios complementarios del PEI. Los resultados revelan que, aunque los padres expresan una variedad de preocupaciones y prioridades, estas se traducen en objetivos o servicios solo dos tercios de las veces. Se proporcionan implicaciones de estos hallazgos para la investigación y la práctica.La administración de casos (AC) es uno de los servicios más utilizados por personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID), sin embargo se sabe poco sobre los trabajadores que brindan AC. Este estudio utilizó un enfoque de métodos mixtos para comprender la fuerza laboral de AC en un estado de EE. UU. Se consideraron 35 directores de servicio de DID completaron una encuesta en línea (87.5% de los directores de este estado); y 113 AC y supervisores de AC participaron en entrevistas semiestructuradas y grupos focales. Los resultados indicaron una tasa de separación cruda anual de 28.2%, y los participantes a menudo se quejaron de que la rotación resultó en un número de casos que impidió resultados óptimos para las personas con DID. Un grupo limitado de solicitantes, deberes centrados en el cumplimiento normativo y salarios inadecuados fueron citados como los principales desafíos para los AC.Aunque la fe tiene una importancia particular en el paisaje estadounidense contemporáneo, su intersección con la discapacidad y las familias ha recibido poca atención. Se examinó la vida espiritual y religiosa de 530 padres y cuidadores de familiares con discapacidad intelectual. Para la mayoría de los participantes, la fe tenía una relevancia clara y se reflejaba en su participación congregacional, creencias, prácticas y fortaleza de fe. Sin embargo, se descubrió una considerable diversidad en las formas en que se evidenciaba cada una, que incluía un número modesto de familias para quienes este no era un aspecto destacado de sus vidas. La mayoría de los participantes identificaron formas en que su espiritualidad y participación religiosa contribuyeron a su bienestar. Sin embargo, el acceso a los apoyos sociales a través de una congregación local fue más silencioso. Se abordan las implicaciones para los profesionales que apoyan a estas familias y congregaciones que les dan la bienvenida. También se ofrecen recomendaciones para ampliar las oportunidades y el apoyo que los padres y cuidadores necesitan para prosperar en su fe.Las notas de registro de entrenamiento para 15 participantes de un ensayo controlado aleatorizado mixto en línea y telesalud de 24 semanas se analizaron mediante análisis temático y triangulación de analistas para determinar los factores que facilitaron la adhesión de los participantes a las estrategias de pérdida de peso, el uso de tecnología y las entrevistas motivacionales. Varios participantes informaron que restringir los carbohidratos procesados, limitar el tamaño de las porciones y mantener sustituciones saludables eran estrategias nutricionales efectivas. Los participantes tuvieron menos éxito con el cumplimiento de sus objetivos de ejercicio, a menudo debido a limitaciones de tiempo y falta de apoyo. Los resultados sugirieron que el apoyo constante del cuidador mejoró la adherencia de los participantes a las estrategias de pérdida de peso y el uso de la tecnología. Los programas futuros deberían abordar la obesidad entre las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo al ofrecer una variedad de intervenciones personalizadas para sus necesidades específicas de pérdida de peso.La traducción de los resúmenes al español ha sido coordinada por el Departamento de Diversidad e Inclusividad Educativa de la Universidad Católica del Maule, Talca, Chile. Con la colaboración de Constanza Sepúlveda-Hernández, Beatriz Mendoza-Albornoz, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Francisca Valenzuela-Lafite, Muriel Urra-Pino, Carolay Rojas-Castro, Rodrigo Soto-Ibarra, Camila Rojas-Rojas, Manuel Monzalve-Macaya y Juan Lagos-Luciano.The translation into Spanish has been coordinated by the Department of Diversity and Educational Inclusion of Catholic University of Maule, Talca, Chile; with the colaboration of Constanza Sepúlveda-Hernández, Beatriz Mendoza-Albornoz, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Francisca Valenzuela-Lafite, Muriel Urra-Pino, Carolay Rojas-Castro, Rodrigo Soto-Ibarra, Camila Rojas-Rojas, Manuel Monzalve-Macaya, and Juan Lagos-Luciano.
Intellectual and developmental disabilities, 2019 · doi:10.1352/1934-9556-57.6.551