Resúmenes al Español.
Behavior plans curb inappropriate sexual behavior in DD/ID/ABI, but you must assess function and blend tactics because no single method is strong enough alone.
01Research in Context
What this study did
Anonymous (2018) read every single-subject paper on inappropriate sexual behavior in people with developmental delay, intellectual disability, or brain injury.
They hunted for studies that used ABA tactics like differential reinforcement, response blocking, or time-out.
The goal: see which tricks work best and meet the Horner rules for an evidence-based treatment.
What they found
All the behavioral plans together looked good, but no single plan passed the Horner test.
In plain words: the tools work, yet none is strong enough to stand alone.
How this fits with other research
Sasson et al. (2018) ran the same review in English and landed on the same answer the same year. The two papers are direct replications of each other, just in different languages.
Matson et al. (2008) and Marcell et al. (1988) showed the same pattern earlier with self-injury: behavior plans help, but you must match the function. Anonymous (2018) extends their rule to sexual behavior.
Erturk et al. (2018) reviewed self-injury in young children and again found most kids improved, yet no single tactic earned a gold star. The message across behaviors and ages stays the same: assess first, then build a custom plan.
Why it matters
You can’t grab a one-size-fits-all protocol for inappropriate sexual behavior. Start with a quick functional assessment, then pick the best-supported tactics from the review. Mix reinforcement, blocking, and teaching replacement skills. Track data and adjust until the behavior drops.
Want CEUs on This Topic?
The ABA Clubhouse has 60+ free CEUs — live every Wednesday. Ethics, supervision & clinical topics.
Join Free →Run a 15-minute ABC observation, then pick one function-based tactic from the strongest studies and start data collection today.
02At a glance
03Original abstract
Las personas con síndrome de X frágil (SXF) presentan déficits significativos en las habilidades de lectura, pero existe poca investigación para comprender las características de los retrasos en la lectura o las mejores prácticas para la instrucción de lectura en esta población. El estudio 1 examinó la relación entre la conciencia fonológica y las habilidades de lectura en individuos con SXF. El estudio 2 evaluó la viabilidad de una intervención de lectura basada en la web, que incorporó la conciencia fonológica y la enseñanza de la fonética, pero se desarrolló originalmente para estudiantes de la corriente principal, para niños con SXF. Los resultados sugieren que la conciencia fonológica y las habilidades de lectura están correlacionadas en esta población, y que las instrucciones dirigidas a la conciencia fonológica y la fonética no deben descartarse para las personas con SXF. Se necesitan más estudios para examinar sus posibles efectos.El objetivo de este estudio fue describir los comportamientos problemáticos y las fortalezas psicosociales, examinar las interrelaciones entre los problemas y la fuerza, además; y evaluar los perfiles de problemas y fortalezas en los jóvenes con síndrome de Down (SD). La muestra basada en la comunidad consistió en 67 padres de niños con síndrome de Down entre 4 y 19 años. Los padres informaron sobre la edad de desarrollo (evaluador de Vineland), los problemas de conducta (Lista de verificación del comportamiento del niño) y las fortalezas psicosociales (Escala de evaluación conductual y emocional) de su hijo. Los resultados indican que los problemas de atención, sociales y de pensamiento son más prevalentes, mientras que la participación de la familia y la recepción / expresión de afecto se identificaron como fortalezas. Un análisis factorial confirmatorio identificó los problemas y las fortalezas como variables distintas pero relacionadas. Además, un análisis de grupos de problemas y fortalezas identificó cuatro perfiles diferentes. Se discuten implicaciones para las intervenciones.Esta investigación examinó cómo los adultos que tienen hijos con discapacidad del desarrollo afectan el bienestar de los padres más allá de la mediana edad y hasta la vejez. Los padres de adultos con discapacidad del desarrollo (n = 249) y padres de adultos sin discapacidades (n = 9,016), estudiados entre los 50 y los 60 años, fueron rastreados longitudinalmente hasta los 70 años. En comparación con los padres de adultos sin discapacidades, los padres de adultos con discapacidades mostraron un patrón de funcionamiento normativo en la década de los 50, seguido por un peor bienestar a mediados de los 60 y una mayor disminución de la salud y el bienestar hasta principios de los 70. Los padres mayores que compartían con su hijo adulto con discapacidad eran particularmente vulnerables, experimentando un aumento más pronunciado en los síntomas depresivos y el índice de masa corporal (IMC) que los padres cuyos hijos con discapacidad vivían fuera de casa.Está bien documentado que las madres de niños con comportamiento desafiante (CD) experimentan niveles elevados de estrés y que esto persiste con el tiempo, pero se sabe menos acerca de la experiencia de las madres de niños con síndromes genéticos raros. Este artículo describe 2 estudios, 1 transversal y 1 longitudinal, que comparan el bienestar en madres de niños con Angelman, Cornelia de Lange y el síndrome de Cri du Chat que han mostrado CD crónico (n = 18) o CD baja / nula (n = 26) en los 7 años anteriores. La presencia de CD crónico a largo plazo aumentó el estrés materno, pero no la depresión o la ansiedad, y no influyó en el bienestar positivo. El estrés relacionado específicamente con el síndrome genético de su hijo se reduce con la edad, lo que resalta la necesidad de una mayor exploración en esta área.El comportamiento sexual inapropiado (CSI) es un problema común, pero poco estudiado, para las personas diagnosticadas con discapacidad del desarrollo (DD), discapacidad intelectual (DI) y/o lesiones cerebrales adquiridas (LCA). Se llevó a cabo una revisión sistemática para identificar, analizar y sintetizar los enfoques analíticos de comportamiento publicados para la intervención de CSI en poblaciones de DD, DI o LCA. Veintitrés estudios que emplearon metodología de investigación de un solo sujeto se identificaron y evaluaron utilizando indicadores de calidad descritos por Horner et al. (2005). Los resultados del análisis sugieren que no existe evidencia suficiente para considerar cualquier técnica específica de supresión de respuesta como un tratamiento general para disminuir la CSI usando Horner et al. criterios. Sin embargo, en términos generales, los enfoques analíticos del comportamiento han sido altamente efectivos. Los profesionales deben considerar la intervención basada en la función y extraer de los estudios identificados que tienen una fuerte evidencia de apoyo.La marcha es un aspecto relevante y complejo del funcionamiento motor. Las perturbaciones están relacionadas con resultados de salud negativos. Se investigaron las características de marcha de 31 adultos con discapacidad intelectual (DI) sin síndrome de Down (SD) (42,77 ± 16,70 años) y se evaluaron las asociaciones con la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC) y el nivel de DI. El sexo y el IMC se asociaron significativamente con algunos de los parámetros de la marcha, mientras que la edad y el nivel de DI no lo fueron. Las características de la marcha de los adultos con DI parecen ser comparables a las de la población general de adultos mayores (promedio 20 años más), excepto que los adultos con DI parecen pasar menos tiempo en la postura y la fase de doble soporte y caminar más variable y con un base de soporte.La traducción de los resúmenes al español ha sido coordinada por el Departamento de Diversidad e Inclusividad Educativa de la Universidad Católica del Maule, Talca, Chile. Con la colaboración de Constanza Sepúlveda-Hernández, Camila Rojas-Rojas, Beatriz Mendoza-Albornoz, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Manuel Monzalve-Macaya y Juan Lagos-Luciano.The translation into Spanish has been coordinated by the Department of Diversity and Educational Inclusion of Catholic University of Maule, Talca, Chile; with the colaboration of Constanza Sepúlveda-Hernández, Camila Rojas-Rojas, Beatriz Mendoza-Albornoz, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Manuel Monzalve-Macaya, and Juan Lagos-Luciano.
American journal on intellectual and developmental disabilities, 2018 · doi:10.1352/1944-7558-123.3.302